25 de febrero de 2009

El viaje inesperado


Laboraba para una firma que vendía hardware y era el mejor en su ramo. La filial del vecino país de Childivia le había girado invitación para que visitara el balneario de Costa Dorada como un estímulo para que mantuviera sus cifras como mejor vendedor de la región. Tomó sus alimentos junto a otros vendedores locales, cerca de las 12, Martínez había vuelto solo al hotel donde se alojaba el resto de extranjeros.

Al cruzar la muy transitada avenida Venancio Lira que está frente al hotel, fue embestido por un bus, Gerardo iba hablando por teléfono y por eso no vió al vehículo, lo llevaron al hospital más cercano.

Mientras era atendido en la sala de emergencias del hospital, el médico de guardia observó que Gerardo comenzaba a desvariar en su relato y requirió de inmediato estudios neurológicos. No hubo tiempo: Martínez sufrió un paro cardíaco, debido a la fuerte presión que ocasionaban sobre sus pulmones las lesiones intercostales. Durante 40 minutos diez médicos y asistentes procuraron reanimarlo. Había que intervenirlo quirúrgicamente o moriría.

Lo que todos ignoraban en ese momento es que Gerardo Martínez era Testigo de Jehová y esta iglesia prohíbe a sus fieles las transfusiones de sangre e incluso de los "componentes primarios" de la sangre, lo que significa glóbulos rojos, glóbulos blancos, plaquetas y plasma. Mientras hurgaban sus efectos personales hallaron una tarjeta en la que se identificaba como fiel de esa secta. El era soltero y no tenía hijos. Sin la firma de un familiar directo, no se podía tomar ninguna decisión.

Optaron por lo más práctico, lo operaron con éxito y lo llevaron a la sala de recuperación. Estando ahí se puso como loco cuando vió que no respetaron su rechazo por utilizar esas técnicas para mantenerlo con vida. Se veía venir una demanda, pero es que acaso era mejor dejarlo morir?

Se armó un gran revuelo y mientras convalecía Martínez se filtró la noticia a los medios.

Una activista pro vida que estuvo en una manifestación en las afueras del hospital fue captada por las cámaras de televisión y daba declaraciones:

- Los TJ's son recontra conocidos por no dar datos exactos, como que te dejan en el aire para que tú interpretes como quieras y no asumir ninguna responsabilidad sobre sus prácticas y enseñanzas...

Otro que fue entrevistado se pronunciaba:

- Digo yo, ¿hay que pensar demasiado en la interpretación que le dió el teólogo de esta secta en 1945, para evitar morir por una tontería como esta?.

Dios mío, si un familiar mío se estuviera muriendo y hay que hacerle transfusión de sangre, hay que hacersela!!! si no la cosa se pone fea, si todos somos creados por Dios, de la misma sangre, no se por qué pero perdonenme la palabra, tantas estupideces que se inventan los TJ.

Pasó el revuelo que había causado y lo mandaron de regreso para su país.

Gerardo no se murió pero fue expulsado de su iglesia, no pidió clemencia, había disfrutado su merecido premio hasta que le pasó lo que le pasó, consiguió novia luego de que se hizo famoso, llegando a formar una familia y todo después del que fue su primer viaje al exterior.

Gerardo no se murió pero el minuto de silencio en el convivio hubiera sido en su memoria.

7 comentarios:

Rebeca dijo...

Complicado el tema. Lo cierto es que desde el punto de vista ético y legal prima más el principio de la vida, así que es normal que los medicos decidieran transfundirlo.

Ante mis ojos, he visto morir a algunos (pocos por suerte) que se negaban una y otra vez a ser transfundidos.

La última vez que me encontré con un caso así, lo solucionamos de buena manera. El paciente me dijo que no era muy creyente pero que su mujer y su hija sí y se iban a enfandar mucho si se transfundia, así que le pusimos hierro endovenoso, claro está, en este caso, la anemia no era tan pronunciada y se podía solucionar.

En fin, que el tema es muy complicado

Wirwin dijo...

Para nosotros que no practicamos esas costumbres de esa secta, si nos parece ilogico pero para ellos es un dogma, para mi es una tontería, lo que afirman teologicamente puede ser rebatido facilmente. Pero los dogmas los benditos dogmas...

Smadraji dijo...

nice posting
Gay

Glelbe.... dijo...

El testigo de Jehová muchas veces es un ser que es manipulado por los ancianos que los dirigen recurriendo a sanciones a nivel afectivo... sino cumplen con sus preceptos... por ej... sino cumples no podrás volver a ver a tu madre... primando la afectividad sobre el uso de la racionalidad...
Recibiendo los que no adherimos a sus creencias el nombre de mundanos... y entre ellos son hermanos...

La verdad... con la mano en el corazón...son dignos de lástima...

Muy bueno lo tuyo

Minino dijo...

Definitivamente los dogmas embrutecen.

OPEN UR MIND!

ALX AND1N0 dijo...

Personalmente no estoy de acuerdo con fundamentalismos ni doctrinas extremas. Sin embargo, en temas como la eutanasia, el aborto terapéutico y la no elección de un tratamiento médico, mas bien creo que es una decisión muy personal.
Es muy difícil comprender porque los Testigos de Jehová prefieren morir antes de quebrantar su fe. Y no lo hacen únicamente con el tema de la sangre. Su decisión de no tomar bando político ni ir a la guerra les ha ocasionado mucha persecución por diferentes formas de gobierno en muchos países. Poca gente sabe que después de los judíos, los Bibelforscher (como se llamaba a los Testigos de Jehová en la Alemania Nazi) fueron el segundo grupo mas perseguido por Hitler. Unos 6000 estaban presos para 1939, unos 2500 fueron enviados a campos de concentración y cerca de 1400 fueron ejecutados o murieron en esos campos, cuando para ellos había una "sencilla" opción salvadora: Firmar un documento en el que renunciaban a su fe.

Conozco esos datos de primera mano, pues yo mismo fui criado en un hogar que aun hoy día se dirige por esta forma de fe, mas allá de que con el tiempo yo me formé un criterio diferente y tomé mi propio derrotero.

Insisto, yo mismo no estoy de acuerdo con doctrinas extremas... pero creo que los asuntos individuales de fe (incluso los que no compartimos ni entendemos) igual merecen respeto.

Saludos Mario!

iba pasando dijo...

Como soy ateo no caben en mi cabeza los dogmas, pero el que por su gusto muere que lo entierren parado (^_^)