Habiendoseme concedido el don de la facundia, siento la imperiosa necesidad de expresarme. Sirva este exordio a manera de explicación.
Me es particularmente difícil restañar estas ideas que revolotean en mi mente,
necesito que esto lo consideres algo fehaciente.
Será tu irreverencia, será tanta ocurrencia?
me resulta difícil escoger una, así que me quedo con ambas.
Y tengo tanto que decirte!
es que luego de tu acometimiento impetuoso e impensado
nada volverá a ser como antes!
Sí, irrumpiste en mi vida de la mejor manera,
dejando huellas que nunca se borraran de mis recuerdos.
No seré de aquellos que se conducen a la vieja usanza,
pero si he querido dejar constancia
que me has calado muy dentro,
que es tuyo mi corazón.
Si no son mis momerías,
podrá ser cualquier otra fruslería,
eso sí, para tí nunca un gesto afectado o fastidioso,
mas bien cosas delicadas y primorosas.
De tí? que puedo decir de tí?
mi complemento sinódico,
el objeto de mi afecto
la puesta en práctica de mis años de discreción.
Sean mis palabras como caricias,
sin necesidad de buscar inflexiones distintas.
TE AMO, dos palabras, tres sílabas, cinco letras
que ansié tanto decirlas en nuestro suceso fausto!
domingo, noviembre 29, 2009
sábado, noviembre 28, 2009
Correspondencia entre futuros esposos
Poema escrito por el futuro esposo:
¡Qué feliz soy amor mío!
pronto estaremos casados,
el desayuno en la cama,
un buen jugo y pan tostado.
Con huevos bien revueltitos,
todo listo bien temprano.
Saldré yo hacia la oficina
y tú rápido al mercado.
Pues en sólo media hora
debes llegar al trabajo,
Y seguro dejarás
todo ya bien arreglado.
Tú bien sabes que en la noche
me gusta cenar temprano.
Eso sí, nunca te olvides
que yo vuelvo muy cansado.
Por la noche, teleseries,
Cinemateca barato.
No iremos nunca de shopping,
ni de restaurantes caros,
Ni de gastar los dineros,
ni despilfarrar los cuartos.
Tu guisarás para mi,
sólo comida casera.
Yo no soy como a la gente
que le gusta comer fuera...
¿No te parece, querida
que serán días gloriosos?
y no olvides que muy pronto,
yo seré tu amante esposo.
Respuesta escrita por la futura esposa:
¡Que sincero eres mi amor!,
¡Que oportunas tus palabras!
Tú esperas tanto de mí
que me siento intimidada.
No sé hacer huevos revueltos
como tu mamá adorada,
se me quema el pan tostado....
de cocina no se nada.
A mí me gusta dormir
casi toda la mañana,
ir de shopping, hacer compras
con la Mastercard dorada,
Tomar té o el cafecito
en alguna linda plaza,
comprar todo de diseño
y la ropita muy cara.
Conciertos de Luis Miguel,
cenas en La Guacamaya ,
mis viajes a Punta Cana
a pasar la temporada.
Piénsalo bien, aún hay tiempo,
la iglesia no está pagada.
Yo devuelvo mi vestido,
y tú, tu traje de gala.
Y el domingo bien temprano
para empezar la semana
pon un aviso en el diario,
con letra bien destacada:
“HOMBRE JOVEN Y BUEN MOZO
BUSCA UNA ESCLAVA MUY LERDA
PORQUE SU EX FUTURA ESPOSA,
¡¡¡¡¡¡ AYER LO MANDÓ A LA MIERDA !!!!!!”
¡Qué feliz soy amor mío!
pronto estaremos casados,
el desayuno en la cama,
un buen jugo y pan tostado.
Con huevos bien revueltitos,
todo listo bien temprano.
Saldré yo hacia la oficina
y tú rápido al mercado.
Pues en sólo media hora
debes llegar al trabajo,
Y seguro dejarás
todo ya bien arreglado.
Tú bien sabes que en la noche
me gusta cenar temprano.
Eso sí, nunca te olvides
que yo vuelvo muy cansado.
Por la noche, teleseries,
Cinemateca barato.
No iremos nunca de shopping,
ni de restaurantes caros,
Ni de gastar los dineros,
ni despilfarrar los cuartos.
Tu guisarás para mi,
sólo comida casera.
Yo no soy como a la gente
que le gusta comer fuera...
¿No te parece, querida
que serán días gloriosos?
y no olvides que muy pronto,
yo seré tu amante esposo.
Respuesta escrita por la futura esposa:
¡Que sincero eres mi amor!,
¡Que oportunas tus palabras!
Tú esperas tanto de mí
que me siento intimidada.
No sé hacer huevos revueltos
como tu mamá adorada,
se me quema el pan tostado....
de cocina no se nada.
A mí me gusta dormir
casi toda la mañana,
ir de shopping, hacer compras
con la Mastercard dorada,
Tomar té o el cafecito
en alguna linda plaza,
comprar todo de diseño
y la ropita muy cara.
Conciertos de Luis Miguel,
cenas en La Guacamaya ,
mis viajes a Punta Cana
a pasar la temporada.
Piénsalo bien, aún hay tiempo,
la iglesia no está pagada.
Yo devuelvo mi vestido,
y tú, tu traje de gala.
Y el domingo bien temprano
para empezar la semana
pon un aviso en el diario,
con letra bien destacada:
“HOMBRE JOVEN Y BUEN MOZO
BUSCA UNA ESCLAVA MUY LERDA
PORQUE SU EX FUTURA ESPOSA,
¡¡¡¡¡¡ AYER LO MANDÓ A LA MIERDA !!!!!!”
miércoles, noviembre 25, 2009
Colón, espía portugués?
Según el historiador portugués Manuel Rosa, Colón quería alejar a Castilla de la verdadera India.
Por: Juan Manuel Bordón
Colón no nos burló, los que nos burlaron durante quinientos años fueron los historiadores", dice el portugués Manuel Rosa, que se presenta como una víctima más de la burla a la que de casualidad picó el bicho de la duda. En 1991 recibió un libro donde el historiador Mascarenhas Barreto postulaba que Cristóbal Colón era en realidad portugués y se dispuso a desacreditar esos argumentos. Sin embargo, dice que trabajó durante años y la hipótesis de aquel libro se sostenían. Entonces su postura dio un giro que se puede ver en libros como Colón. La historia nunca contada, que acaba de publicar en España: allí no sólo afirma que Colón era portugués, sino que da detalles sobre su presunta labor como espía de la corona lusa y hasta cuenta que fue él mismo quien hundió la Santa María para quitarse de encima a los sabuesos que le habían enviado los Reyes Católicos.
"Yo sé que el engaño a la corona castellana puede molestar en España, pero a mí no me interesa el tema de las nacionalidades, lo que me interesa son los motivos para que pintaran a este hombre como un navegante ignorante de Génova cuando, evidentemente, no era ninguna de las dos cosas", cuenta Rosa desde su despacho de investigador en la Universidad de Duke, Carolina del Norte (Estados Unidos). Aunque reconoce que la investigación aún presenta algunas lagunas, sobre todo en lo que tiene que ver con el árbol genealógico del navegante, Rosa dice que está convencido de que Colón nació en Portugal, de que tenía un linaje noble y que el descubrimiento de América fue parte de una maniobra de la corona portuguesa para alejar a Castilla de las rutas marítimas que se disputaban en Africa y Asia.
La principal hipótesis de Rosa es que fue el propio Rey Juan II de Portugal el que envió a Colón a Castilla y lo conectó con un círculo que tenía llegada a la Reina Isabel. Según su teoría, los portugueses ya estaban al tanto de la existencia de América y hasta el propio Colón habían realizado un viaje secreto a Canadá en 1477. Pese a ello, consideraban que las rutas hacia Africa y Asia, en las que competían con España, tenían un mayor potencial económico que las de ese otro continente aún por conocer. El proyecto de Colón de llegar a Oriente viajando hacia Occidente encubría las verdaderas intenciones del navegante y de la corona portuguesa. "Colón trabajaba para la corona castellana, que era la que se quedaría con los territorios, pero a la vez para la portuguesa, que se quitaba a los castellanos de las espaldas en Africa y la India verdadera". Rosa incluso sostiene que la Santa María nunca naufragó en la costa de Haití sino que fue Colón mismo el que la puso en tierra para quitarse de encima a los enviados de la Corte castellana que controlaban su expedición.
El relato del navegante genovés pobre que pide audiencias como un mendigo tampoco convence a Rosa. "Es muy difícil que el hijo de un tejedor genovés tuviera acceso a las Cortes. Piense en el caso de Manuel Zelaya, ahora entró en la Embajada de Brasil en Honduras por ser quién era, pero ni le hubieran abierto las puertas si era un plebeyo cualquiera". El principal indicio sobre el linaje noble de Colón es, para él, su casamiento con Felipa Muñiz. "No hay espacio para que un tejedor de lana llegue a Portugal en 1476 y se case con una comendadora de la Orden de Santiago, una noble cuyo enlace debía aprobar el Rey, en 1479, apenas tres años más tarde".
En su libro, Rosa dice que Colón era el hijo de un rey polaco que, tras ser derrotado bochornosamente por los otomanos, se ocultó en la isla de Madeira. Sin embargo, su identidad y el linaje noble de sus descendientes era un secreto conocido en las altas esferas portuguesas, lo que explica el enlace con una integrante de la nobleza. "El porqué del nombre Colón es lo que estoy investigando ahora. La esposa de Enrique el Alemán, que era a su vez el rey polaco, tenía una abuela que se llamaba Cecilia Colonna, que era de los Colones importantes de Italia. Probablemente, el apellido fuera un guiño para seguir conectado a su familia", explica Rosa.
Entre los argumentos a favor del Colón portugués, el historiador echa mano de los testimonios lingüísticos. "En España, Colón le escribía a Gaspar Gorricio, un fraile genovés que era conspirador suyo, y lo hacía en castellano. Además, en todos sus textos y cartas en castellano Colón intercalaba palabras en portugués".
martes, noviembre 24, 2009
Reglas de oro para convivir con un jefe malhumorado
Por Laura Andahazi.
Nunca falta el jefe que en vez de hablar ladra, que dispara órdenes indiscriminadamente o que simplemente se niega a escuchar. Tratar con ellos no es fácil, pero con inteligencia es posible domar a esa “fiera”. En resumen, para los expertos existen cinco reglas de oro para sobrevivir, que se detallan a continuación:
1) Ser comprensivo: es importante reconocer que el poder lo tiene el jefe y es él quien maneja el destino de la empresa y, por lo tanto, la vida laboral de sus subordinados. Según Fabiana Gadow, de la consultora Deloitte, el colaborador debería considerar dos dimensiones. “La primera es comprender en qué circunstancias el jefe está malhumorado, ya que podría estar pasando un momento problemático. La segunda dimensión se refiere a la personalidad: no todos somos iguales y el colaborador debe comprenderlo”, dijo.
2) Evitar los choques: Puede resultar tentador contestar con alguna grosería, indirecta o ironía, pero para Valeria Chiesa, de la asesoría en Recursos Humanos Chiesa & Cassará, los reclamos y los enfrentamientos verbales son un grave error: no mejoran la situación y, además, pueden ser mal vistos por jefes de otras áreas. “La persona que diariamente se presenta de malhumor frente a su personal carece de inteligencia emocional, por eso no entiende que la reacción generada puede tener que ver con sus propias actitudes”, explica.
3) Llamar al diálogo: Luis Etchenique, de la consultora Accionado, resalta la importancia del diálogo. “Si la relación lo permite, el empleado puede preguntarle a su jefe qué le pasa y por qué está malhumorado, ya que no sólo pueden preocuparlo cuestiones personales sino que su enojo puede tener que ver con el mal desempeño de su trabajo”.
4) Negociación: Andrea Frascalori, de Enfoque Integral, recomienda prácticas que si bien no bastan para un cambio de actitud, permiten “sacar a la otra persona de su punto ciego”. “Se debe clarificar cuáles son las variables de la relación que para uno son básicas, y cuáles son cuestiones más de forma que se podrían negociar o incluso pasar por alto. Una vez que se tiene claro qué es lo importante, es necesario abordar el tema con el jefe en un entorno constructivo”, afirma Frascalori, y añade: “Aquí es clave expresarse de modo que se entienda que lo dicho obedece a las propias percepciones y conviene resaltar el objetivo común de esa relación laboral. Por último, hay que tratar en lo posible de llegar a acuerdos que puedan ser tangibles y consensuar una forma de seguirlos”.
5) Cuando se agotan las opciones: Si bien los especialistas están de acuerdo en que no es recomendable elevar el tema saltando jerarquías sin antes haber hablado con la persona involucrada, el departamento de Recursos Humanos de la empresa puede ser una buena opción para cuando las posibilidades de lograr un acuerdo se agotaron. “El empleado debe tener un lugar donde plantear un problema y ser escuchado. El área de Recursos Humanos actuará como mediador en la situación sin exponer al empleado y con el único fin de propiciar la comunicación entre ambas partes”, asegura Chiesa.
Darío Siani, director de la carrera de Gestión de Recursos Humanos de la Universidad Maimónides, se pregunta: “¿qué es preferible, un jefe malhumorado en el que se puede confiar o un jefe con buena onda, pero en quien no se puede confiar?”. Y se responde: “Para mi gusto, hay demasiadas organizaciones donde los únicos comportamientos aceptados son los vinculados a la energía positiva, la buena onda, los buenos modales y el glamour, donde todo se juega sobre la base de una visión fantaseada de la compleja realidad del ser humano. Detrás de cada malhumorado puede existir una persona muy valiosa para el grupo, tanto en lo profesional como en lo humano”.
Para Siani, la tolerancia es una regla fundamental, y cree que las empresas deberían incorporarla como una potente herramienta de crecimiento. “Se deben tomar como desafío transformar el lugar de trabajo como un espacio donde uno pueda ser uno mismo y no un lugar para reprimirse”, dijo.
Nunca falta el jefe que en vez de hablar ladra, que dispara órdenes indiscriminadamente o que simplemente se niega a escuchar. Tratar con ellos no es fácil, pero con inteligencia es posible domar a esa “fiera”. En resumen, para los expertos existen cinco reglas de oro para sobrevivir, que se detallan a continuación:
1) Ser comprensivo: es importante reconocer que el poder lo tiene el jefe y es él quien maneja el destino de la empresa y, por lo tanto, la vida laboral de sus subordinados. Según Fabiana Gadow, de la consultora Deloitte, el colaborador debería considerar dos dimensiones. “La primera es comprender en qué circunstancias el jefe está malhumorado, ya que podría estar pasando un momento problemático. La segunda dimensión se refiere a la personalidad: no todos somos iguales y el colaborador debe comprenderlo”, dijo.
2) Evitar los choques: Puede resultar tentador contestar con alguna grosería, indirecta o ironía, pero para Valeria Chiesa, de la asesoría en Recursos Humanos Chiesa & Cassará, los reclamos y los enfrentamientos verbales son un grave error: no mejoran la situación y, además, pueden ser mal vistos por jefes de otras áreas. “La persona que diariamente se presenta de malhumor frente a su personal carece de inteligencia emocional, por eso no entiende que la reacción generada puede tener que ver con sus propias actitudes”, explica.
3) Llamar al diálogo: Luis Etchenique, de la consultora Accionado, resalta la importancia del diálogo. “Si la relación lo permite, el empleado puede preguntarle a su jefe qué le pasa y por qué está malhumorado, ya que no sólo pueden preocuparlo cuestiones personales sino que su enojo puede tener que ver con el mal desempeño de su trabajo”.
4) Negociación: Andrea Frascalori, de Enfoque Integral, recomienda prácticas que si bien no bastan para un cambio de actitud, permiten “sacar a la otra persona de su punto ciego”. “Se debe clarificar cuáles son las variables de la relación que para uno son básicas, y cuáles son cuestiones más de forma que se podrían negociar o incluso pasar por alto. Una vez que se tiene claro qué es lo importante, es necesario abordar el tema con el jefe en un entorno constructivo”, afirma Frascalori, y añade: “Aquí es clave expresarse de modo que se entienda que lo dicho obedece a las propias percepciones y conviene resaltar el objetivo común de esa relación laboral. Por último, hay que tratar en lo posible de llegar a acuerdos que puedan ser tangibles y consensuar una forma de seguirlos”.
5) Cuando se agotan las opciones: Si bien los especialistas están de acuerdo en que no es recomendable elevar el tema saltando jerarquías sin antes haber hablado con la persona involucrada, el departamento de Recursos Humanos de la empresa puede ser una buena opción para cuando las posibilidades de lograr un acuerdo se agotaron. “El empleado debe tener un lugar donde plantear un problema y ser escuchado. El área de Recursos Humanos actuará como mediador en la situación sin exponer al empleado y con el único fin de propiciar la comunicación entre ambas partes”, asegura Chiesa.
Darío Siani, director de la carrera de Gestión de Recursos Humanos de la Universidad Maimónides, se pregunta: “¿qué es preferible, un jefe malhumorado en el que se puede confiar o un jefe con buena onda, pero en quien no se puede confiar?”. Y se responde: “Para mi gusto, hay demasiadas organizaciones donde los únicos comportamientos aceptados son los vinculados a la energía positiva, la buena onda, los buenos modales y el glamour, donde todo se juega sobre la base de una visión fantaseada de la compleja realidad del ser humano. Detrás de cada malhumorado puede existir una persona muy valiosa para el grupo, tanto en lo profesional como en lo humano”.
Para Siani, la tolerancia es una regla fundamental, y cree que las empresas deberían incorporarla como una potente herramienta de crecimiento. “Se deben tomar como desafío transformar el lugar de trabajo como un espacio donde uno pueda ser uno mismo y no un lugar para reprimirse”, dijo.
lunes, noviembre 23, 2009
Transformar la ira en energía positiva?
HASTA LOS SANTOS.
Presumo que los santos eran humanos y presumo que usted no es un santo. Todos los seres humanos se enojan, y estoy seguro de que también los santos. El hacerlo es un fenómeno humano universal; es tan básico como sentirse hambriento, solo, amado o cansado. La capacidad de enojarse, y de reponder de alguna manera a dicho sentimiento, se encuentra en nosotros desde el nacimiento. ¿Ha visto alguna vez a un bebé recién nacido llorar, gritar y ponerse rojo de rabia?.... Por supuesto los adultos tienen sus tensiones... Algunas veces las rutas que conducen hacia los sentimientos de ira son tan enredadas y tortuosas que se necesita mucha habilidad para discernir su fuente original...todo el mundo, pero todo el mundo, se enoja...Las unicas excepciones son esas personas desafortunadas que sufren algún tipo de lesión cerebral.
Esto es un extracto del primer capítulo de un libro llamado Como transformar la ira en energía positiva de Theodore Isaac Rubin. No soy mucho de leer libros de superación o de autoayuda pero repasando la librera en la casa de mis padres hallé este y me dió curiosidad, así que a ver que tal, les cuento cuando lo termine.
Presumo que los santos eran humanos y presumo que usted no es un santo. Todos los seres humanos se enojan, y estoy seguro de que también los santos. El hacerlo es un fenómeno humano universal; es tan básico como sentirse hambriento, solo, amado o cansado. La capacidad de enojarse, y de reponder de alguna manera a dicho sentimiento, se encuentra en nosotros desde el nacimiento. ¿Ha visto alguna vez a un bebé recién nacido llorar, gritar y ponerse rojo de rabia?.... Por supuesto los adultos tienen sus tensiones... Algunas veces las rutas que conducen hacia los sentimientos de ira son tan enredadas y tortuosas que se necesita mucha habilidad para discernir su fuente original...todo el mundo, pero todo el mundo, se enoja...Las unicas excepciones son esas personas desafortunadas que sufren algún tipo de lesión cerebral.
Esto es un extracto del primer capítulo de un libro llamado Como transformar la ira en energía positiva de Theodore Isaac Rubin. No soy mucho de leer libros de superación o de autoayuda pero repasando la librera en la casa de mis padres hallé este y me dió curiosidad, así que a ver que tal, les cuento cuando lo termine.
domingo, noviembre 22, 2009
Ahorro en El Salvador.
Recientemente, dos días después del pago, iba en el transporte que la empresa proporciona rumbo a mi casa. En el micro, iba un compañero de cuenta, entre los rutinarios diálogos del diario vivir saltó una queja:
Interlocutor - Acaban de pagar y ya me duelen los $100 que me gasté viernes y sábado!
Yo (A sabiendas que los chillos difícilmente lo dejan ir indemne a uno en esas infaustas fechas) - Juela! que lo siento que tuviste que pagar tanto tan rápido! Ni modo, así es la vida!
EdlC- No, si no eran recibos, a mí lo que me llega es comer, así que me fui a Multiplaza y sólo en un restaurante de comida china gasté $40 de una sentada. Lo demás fue en otra comida que tuve.
MF- :o ...
Yo puedo entender que si uno tiene 21 años, no hay compromisos familiares y se trabaja para sí mismo casi por regla general se tiende a darse sus gustos o satisfacerse caprichos caros pero tanto pisto en algo tan insustancial? No sé, solo se me vino a la mente como es cierto eso de que no existe en nuestro país una cultura del ahorro.
También estoy consciente que cada quien es libre de hacer de su culo un florero y escoger lirios u orquídeas para adornarlo pero... yo creo que ustedes entienden mi punto.
Y usted que tan rápido se acaba la quincena?
Interlocutor - Acaban de pagar y ya me duelen los $100 que me gasté viernes y sábado!
Yo (A sabiendas que los chillos difícilmente lo dejan ir indemne a uno en esas infaustas fechas) - Juela! que lo siento que tuviste que pagar tanto tan rápido! Ni modo, así es la vida!
EdlC- No, si no eran recibos, a mí lo que me llega es comer, así que me fui a Multiplaza y sólo en un restaurante de comida china gasté $40 de una sentada. Lo demás fue en otra comida que tuve.
MF- :o ...
Yo puedo entender que si uno tiene 21 años, no hay compromisos familiares y se trabaja para sí mismo casi por regla general se tiende a darse sus gustos o satisfacerse caprichos caros pero tanto pisto en algo tan insustancial? No sé, solo se me vino a la mente como es cierto eso de que no existe en nuestro país una cultura del ahorro.
También estoy consciente que cada quien es libre de hacer de su culo un florero y escoger lirios u orquídeas para adornarlo pero... yo creo que ustedes entienden mi punto.
Y usted que tan rápido se acaba la quincena?
Post tipo tweet
Van a disculpar pero lo tenía atravesado en la garganta nomás lo leí:
Retroceder nunca, rendirse jamás!
Retroceder nunca, rendirse jamás!
martes, noviembre 17, 2009
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