3 de marzo de 2009

Carta a Vanessa

Hola! Como estás!? Ojalá bien, tomándote un descanso para desperdiciarlo leyendo esto y dejando de pelear un rato con tus eternos customers que quieren todo no para mañana, sino que para ayer!

Sabés, comentaba con alguien que no todos los seres humanos desarrollamos apego con los demás y en los que lo hacen se da de manera diferenciada. Unos se muestran desinteresados, poco expresivos, apáticos, a veces hasta indolentes; otros, los más desafortunados (como yo) tenemos ese nexo que a medida que echa raíces nos cuesta más y más desprendernos de ese afecto que nos une a estas personas que nos demuestran su simpatía.

Así como en alguna ocasión te conté de como las paredes nunca vuelven a ser las mismas al ser clavadas aunque después se les retire el clavo pues queda la cicatriz, creo que hemos tenido nuestro momento y después que te han dicho que puedo ser mala influencia para tí, mucho temía que fuera el principio del fin y que esto marcara un antes y un después, afortunadamente no ha sido así.

Y es que no iba a ser la primera vez que experimentara que me alejaban de alguien a quien estimo por algo irrelevante, aunque en esta ocasión debo reconocer que al menos no se trata de una relación romántica sino más bien de una lindísima amistad que tu has sabido cuidar pese a tus despistes, como la vez que me trajiste pastel al trabajo por mi cumpleaños y me metiste la nariz en el mismo, hablando de eso, te voy a contar algo que nadie sabía (jeje y ahora media blogósfera salvadoreña lo va a saber ) yo pensé que se te había olvidado la fecha (que raro vos y tus descuidos) creí que solo Carlos te importaba y como 3 días antes le habías cantado lo reconozco, me puse celoso!

Pero mejor hablemos de cosas alegres, te vas de vacaciones y espero que aproveches bien tu tiempo, si se concretizan los planes a mediano plazo me he comprometido a irte a ver y ese si es un guevo mirá! Atravesarme el charco solo para ir a verte no será tarea fácil pero creemelo que te lo voy a cumplir si las cosas nos salen bien.

Bueno, no interrumpo más tu rutina (y ya has de estar cansada) seguí así, afinando el lápiz para dar tus siguientes trazos y disfrutemos de tu tiempo libre!

1 comentario:

Rebeca dijo...

¡pues animate, que esa Vanesa vale la pena! y el charco en realidad no es más que un charquito, cuestión de unas horitas.