3 de octubre de 2007

abuso


Algunos deportistas han comentado que les gustaría cantar el himno cuando están en lo alto del podio fuera de nuestras fronteras patrias, quienes han experimentado esa sensación aseguran que sienten que se les va a salir el corazón de la emoción y hay quienes han rodado un par de lágrimas, pareciera que recuerdan todas las horas de duro entrenamiento y los sacrificios que demanda el dedicarse a ser un atleta de alto rendimiento, yo soy de la opinión que se deberían de masificar los deportes para tratar de buscarle salida a ese problema de las maras, pero esos son otros cinco pesos (otro tema aparte) a lo que me quiero dedicar hoy es a señalar un episodio que indirectamente involucra a la atleta que escribió el nombre de El Salvador en los anales de la historia al ganar hace como 2-3 meses una medalla de oro en los Juegos Panamericanos de Río, la ahora famosa Cristina López (pues hoy hasta anuncios hace!) que por qué hasta ahora lo traigo a colación? primero porque me da la gana, jajaja son bromas, porque hace poco estuve en la casa de un buen amigo y resulta que como parte de la retribución que el gobierno se "dignó" a darle para premiar su logro le proporcionó una casa en Lourdes, Colón (no como la vez pasada que OTRA VEZ con bombo y platillo, le organizaron un homenaje en la Asamblea Legislativa y le dieron $5 mil en un bono del Fondo Social para la Vivienda y cuando lo quiso cambiar le dijeron que no le alcanzaba para nada!) y este mi amigo vive ahí cerca, según me cuenta , la casa no es de las más bonitas de la zona (ni mucho menos de las más caras) pero se la han amueblado, lo patético de esta situación, como usualmente ocurre en este pequeño país que siempre se busca sacar ventaja de todo, es que no sólo le han dedicado ríos de tinta en los periódicos y tiempo en la televisión tratando de realzar la generosidad del Organo Ejecutivo sino que para el día de la entrega y buscando siempre la seguridad de nuestro Comandante General de las Fuerzas Armadas tenían cerradas las calles 4 cuadras a la redonda DESDE LAS 4 AM!!! y la entrega iba a darse hasta en la tarde! La indignación de mi amigo era tal que no dudó en ponerse a vociferar en medio de la calle cuando no lo dejaban pasar para ir a dormir a su casa (trabaja de noche y sale a las 0500) y ya se imaginarán como se oye de madrugada que todo es silencio! la cosa es que de inmediato se han puesto a la tarea de cuestionarlo y quererle revisar el vehículo.

Sobre la base de éstos supuestos cabe interpretar, que si bien es cierto el representante de la más alta magistratura en el país pudiera ser víctima de un atentado, sin vulnerar su derecho a la integridad también está el derecho de los demás (y las libertades individuales tan básicas como la de tránsito) pero es esa prepotencia la que me hace renegar de la naturaleza de este país, tozuda, abusiva por una parte y dejada por otra porque yo sé que si a otro le tratan de hacer eso ni modo, no le queda más remedio que fondiarla en el carro y a media calle porque al cuerudo policía no le roncaba la gana dejar pasar al que viene de echar riata y sólo quiere ir a dormir (pero toparon porque no se dejó el que les tocó!) después de todo las arbitrariedades están a la orden del día aquí, sólo hace falta un fusil y el uniforme para que aflore la bestialidad y no se pueda razonar, cabe plantearse las interrogantes, desde cuándo hace falta una mayoría para sembrar el miedo y amputar las libertades? donde están los 85 miembros de la elite que protege a sol y a sombra al presidente cuando roban, matan, violan y le imponen renta al salvadoreño promedio? Si las instituciones tienen sentido mientras sean eficientes, nadie negará la utilidad de la tarea del cuerpo policial pero no con estos cafres que están despilfarrando recursos del Estado (pudiendo ayudar en otras faenas más productivas como el esclarecimiento de los más de 10 homicidios que ocurren a diario) y que tácitamente permiten que los mareros estén haciendo y deshaciendo a sus anchas.

1 comentario:

Wendy Q. dijo...

juela... o.O asi pasan hasta después le reconocen a uno.. pero después hasta uno sufre por ello