6 de septiembre de 2010

Last man standing



Quiero empezar esta entrada diciendo que sé y entiendo porque se sigue dando ese rito arraigado, esa costumbre generalizada de celebrar una ceremonia para bendecir (legitimizar si se quiere) una nueva unión de pareja. Pero para quien sigue este blog sabe que para mí no es menester firmar un papel para certificar una relación, ese convencionalismo de enseriarse no viene mas que a redundar en algo que queda implícito desde el momento en que los enamorados deciden dar el siguiente paso después del noviazgo.

Así las cosas, el título de esta entrada lo da el hecho que mi mejor amigo pasó a mejor vida, colgó los tenis, contrajo nupcias el pasado sábado. La iglesia estuvo muy bien. Pero no quiero omitir mencionar un par de hechos relevantes.

El primero es que puse un pie en una iglesia después de qué? 15-16 años? me refiero al hecho de escuchar una misa completa, no recuerdo que durante el bautizo de mis dos hijos menores celebraran una liturgia (tal vez porque fue un acto comunitario).

El segundo es que durante el acto, amén de ver los detalles de flores, asistentes, vestidos, velos, pajes, et al, hubo un momento en el que tragué grueso cuando vi a mi amigo del alma limpiándose las manos sudorosas exactamente cuando todo empezaba, aprestándose a dejar atrás el status al que tanto cariño le tenía (y del que se ufanaba hasta que conoció a su ahora esposa).

A la salida me encontré a una muy buena amiga con la que tenía buen rato de no departir (tanto que no sabía que se había casado) y nos dijimos que nos buscaríamos asientos cerca en la recepción. Así fue. Todo bien durante la fiesta (pudo estar mejor, pero esos son detalles que no es pertinente mencionar) me encontré gente de la universidad que tenía siglos de no ver. El ahora esposo de mi amiga de la salida de la iglesia siempre simpático compartió bromas con nosotros y hasta tuvimos una discusión del uso tropicalizado de las redes sociales. Los novios se tomaron fotos con todas las mesas. La fuente de chocolate. La comida buenísima. Estuvo todo muy bien.

Una sola conclusión puedo sacar de este gathering, casarse cuesta un guevo y la mitad del otro es super caro!

Felicidades Max y Heidi les deseo toda la buena ventura del mundo!

5 comentarios:

Max dijo...

Muchas gracias por este post que nos has dedicado mi amigo, gracias por acompañarnos en este gran paso que di y vos sabes que la amistad ahi estar para siempre.

Max Estevez!!!

Clau dijo...

Nah, vos lo hacés caro si querés.
Si en serio te importa la ceremonia y el significado, da lo mismo que sea un vestido de $700 de Bride's Collection o uno de $150de la bouthique de Metro...o uno más barato si tenés costurera de confianza.

iba pasando dijo...

A la última boda que fui, gasté más en mi atuendo que en el regalo de bodas. Es lo malo de no vestir formal, tuve que comprarlo todo. Así que estoy de acuerdo.. sale caras las bodas je je je.

tienda erotica dijo...

muy buen artículo

sexshop dijo...

buen post