4 de noviembre de 2008

recordando el principe

Aclaración necesaria: Pese a no ser preciso mencionarlo me siento conminado a hacerlo por la naturaleza de la entrada. No es el campo de conocimiento en el que mejor me desenvuelvo y no poseo la vastedad de conocimientos que poseen por ejemplo el poderoso bloguero JC o el recientemente prolífico Soy Salvadoreño pero como dicen los gringos for what it's worth...

Que es ideal? Será que tomamos mejores decisiones en la oscuridad, solos, cuando estamos acostados y tratamos de resolver nuestras preocupaciones? O es más sabio esperar a la mañana, cuando hay luz y claridad? No hace mucho releía "El Príncipe" obra cumbre que inmortalizó Nicola Maquiavelli (pese a que algunos conocedores prefieren decir que es "Discursos sobre la Primera Década de Tito Livio") mejor conocido en el mundo hispano como Nicolás Maquiavelo (porque tendemos a castellanizar casi todo? London= Londres, Bourdeaux= Burdeos, lasagna= lasaña, ok ese no, ad infinitum, los nombres comunes lo puedo entender pero los nombres propios??? bueno, eso es material para otra entrada)

Para lograr la eficacia política Maquiavelo señala tres elementos que tienen que ver directamente con la conducta del príncipe: la virtud, la fortuna y la necesidad. El concepto de virtud es central en el pensamiento político de Maquiavelo. A pesar de que en ninguna parte de sus obras nos da una definición de él, son muchos los estudios que coinciden en señalar que para Maquiavelo virtuoso es el Príncipe que muestra una voluntad eficaz. Dicho en otros términos, virtud es cierta capacidad para la eficacia. Es imponer la voluntad de los demás, salir adelante en las dificultades, conseguir el éxito en las acciones políticas.

Al lado del concepto de virtud Maquiavelo pone el de fortuna. Es importante notar que los caminos que llevan al poder pueden estar abiertos por la virtud o por la fortuna, o bien por ambos actuando conjuntamente. Fortuna es un concepto muy rico en Maquiavelo, tratado con especial detenimiento en el capítulo XXV de "El Príncipe". Fortuna es lo imprevisible, la fuerza del destino a los ocultos designios de Dios. Fortuna es el azar, es una fuerza colosal, más poderosa que la de los humanos que nos golpea bien sea para elevarnos hasta alturas adonde nunca soñamos con llegar o bien para hundirnos en el mayor de los fracasos.

Un tercer concepto que hay que tener en cuenta para que la conducta del Príncipe sea eficaz es el de necesidad. La necesidad es lo dado, lo real. Es el reconocimiento de la existencia de un estado de cosas que tenemos que aceptar, dentro del cual se da la acción política. El Príncipe ha de armonizar su conducta con lo que autorizan los tiempos, si no quiere fracasar.

En esa obra en el capítulo pertinente a "De qué modo se ha de evitar el ser odiado y despreciado" y así, a grandes rasgos, se mencionan algunas cosas notables que acontecieron en los gobiernos comprendidos entre Marco Aurelio hasta Maximino, es decir, Marco Aurelio, su hijo Cómodo, Pertinax, Juliano, Severo, su hijo Antonio Caracalla, Macrino, Heliogábalo, Alejandro y el antemencionado Maximino. Pero de todos ellos me quiero centrar en Cómodo que fue quien me movió a escribir esta entrada, por derecho legítimo de sucesión hereditaria le correspondía el trono y con seguir el legado dejado por su padre Marco Aurelio le hubiera bastado para mantener a gusto tanto a la milicia como a la población. Sin embargo, el sadismo y la sevicia que lo caracterizaban la utilizó para arrasar el pueblo, seducir al ejército y de paso olvidar cualquier vestigio de dignidad que pudo haber tenido dados sus constantes combates con gladiadores en el circo comportándose de una manera ruin, poco digna de su majestad el Emperador, granjeandose el rechazo de sus soldados.

Que pasaba por su mente permanecerá como una incógnita por los siglos de los siglos pues odiado por unos y despreciado por otros, una conspiración acabó con su vida. Lo que es innegable es que quien estaba supuesto a guiar los destinos de un floreciente imperio y tenía todos los numeros para llevarlo a cabo terminó de manera repentina (como muchos de los reinados de la época) y poco a poco, los romanos que se caracterizaban por ser apasionados guerreros se convirtieron en meros detentadores del poder pese a que ello no les eximía del hecho de combatir entre ellos buscando tener la tranquila posesión de sus bienes gracias a la continuidad y fuerza que su imperio les ofrecía.

2 comentarios:

Soy Salvadoreño dijo...

Gracias por la mención. Y si, el mes de octubre vio 47 post mios, mas de los que habia escrito de enero a septiembre. Pero hay que recordar que calidad y cantidad no es lo mismo.
DE todas maneras, se agradece el aprecio, y claro, ya te lo he dicho, es compartido.

No he leido el libro de Maquiavelo, pero este post me ha dado deseos de ir a buscarlo y leerlo.

Saludos

Anónimo dijo...

!!! Este comment es mas bien nada que ver con lo que posteo Francia !!! pero es que no encontre otro lugar donde ponerselo .

Quiero agradecerle su amistad , aunque me ha hechado tierra , ud sabe el inmenso cariño que yo le tengo . !!! hoy para mi es un dia especial tambien porque es su cumple !! espero que tenga un muy bonito dia , que me imagino que va a pasar con sus babyes en casa de su mom !!! yo se que ese seria el mejor regalo para ud ! estar con sus hijos !!!! de nuevo Francia lo quiero mucho mucho !!!

KEREN