10 de junio de 2011

Esa necesidad de escribir

Otrora tuve cierta vocación epistolar. Creo que es la razón por la que tengo un blog. Nunca me costó trasladar al papel lo que sentía.

El eterno debate de si uno escribe como habla no va tener fin. Para abonar a esa sempiterna discusión puedo decir que las personas no tienen el mismo humor todo el tiempo. Hay ocasiones en las que se anda monosilábico y otras tantas verborrágico. En el blog es igual, hay entradas que parecen testamentos y hay entradas tipo tuit, de 140 caracteres. Pueda que haya veces en que amerite palabras ceremoniosas, pueda que existan otras que se vayan con términos irreverentes. Puedo sonar ampuloso y puedo sonar calle. Y no es ninguna mentira, solamente la verdad.

6 comentarios:

Rebeca dijo...

La escritura no tiene limites, a veces se carga de adornos para poder plasmar nuestros más intimos sentimientos, es unilateral y eso hace que sea fácil enfrentarse a uno mismo, lejo de esas palabras que uno calla en la vida real.

Mariocopinol dijo...

Hola Rebe! tiempo sin leerte aquí! Efectivamente es algo personal, gracias por pasar :D

Calila dijo...

Me venía preocupando que me pasaba también que hace tiempo no me daban ganas de escribir y claro no lo había visto como tú, a veces es cierto, uno habla sin límites y otras solo responde apenas con las puras ganas... vendrá el tiempo de retomar las letras y que vuelva la inspiración!

Saludos!

pintxo-pote dijo...

lo mejor es que cuando te llega la inspiración trates de exprimirla al máximo. Es mi opinión. Un saludo.

Mariocopinol dijo...

@Calila A veces esto de escribir viene por ráfagas, ganas irreprimibles de sacarte del sistema lo q pensas, así como períodos "mudos" q ya darán paso a mejores épocas :D gracias por pasar :D

@pintxo-pote Ojalá cuando llegue, se quede un buen rato. Bienvenido :D

Verarchi dijo...

Compartía esa necesidad hasta que un día en mis años de adolescencia mi madre encontró mi diario... eso me quito la inspiración jajaja